Nuestros derechos como pacientes
Vivimos en una sociedad que presta unos servicios a los ciudadanos, servicios que se nutren de recursos económicos que se obtienen con los impuestos de todos.
Tendemos a pensar que en situaciones de bonanza económica hay recursos para todo y para todos, pero en realidad, eso no es exactamente así, dado que tales recursos son siempre limitados, lo que exige que seamos buenos gestores económicos, sea a gran escala, o a nivel de la más modesta economía familiar.
Pero esa gestión de recursos debe optimizarse al máximo cuando atravesamos por ciclos económicos deficitarios, que todos conocemos por la temida palabra “crisis”.
Si pensamos en el campo sanitario, en el Derecho a la Salud, que nos afecta a todos por igual, la necesidad de contar con una auténtica cobertura legal que ampare a los pacientes en sus derechos, es vital.
Los recortes económicos en sanidad
Al menos para que esos recortes no afecten a sus derechos empiezan a surgir entidades en España que vuelcan sus esfuerzos en ello.
Ese debe ser el camino que hay que tomar si queremos que la sociedad se dirija en la dirección adecuada.
Debemos tomar conciencia y tenemos que actuar cumpliendo con nuestras obligaciones, pero exigiendo también los derechos que todos tenemos y que a todos nos protegen.
Asociaciones de pacientes
Las asociaciones de pacientes son cada vez más numerosas y van estando mejor coordinadas. Esa también será una de las claves para seguir avanzando en la buena dirección.
No se trata tanto de crear plataformas que sirvan para presionar a los poderes públicos, sino más bien tener canales de comunicación para llegar a mantener un diálogo constante en el terreno de la salud.
Y cuando hablamos de comunicación nos referimos a comunicación “efectiva”, es decir, canales para promover diálogos que cristalicen en soluciones que satisfagan a todas las partes.
Para que la gestión de los recursos sanitarios sea eficaz tiene que contar con la presencia e interlocución de todos los agentes.
La administración sanitaria, la industria farmacéutica, y como no, los pacientes. Sólo así, podremos encontrar soluciones que satisfagan a todas las partes.
Tengamos en cuenta, además, que unos pocos son los que forman parte de la administración sanitaria y de la industria farmacéutica, que tanto aporta con su investigación, pero muchos hemos sido pacientes y TODOS somos potencialmente pacientes.
Por ello, los esfuerzos que volquemos en favor de la figura del “paciente” nos beneficiará a TODOS, incluyendo a quienes trabajan para la Industria farmacéutica y para la Administración Sanitaria, integrada por personas que, más pronto o más tarde, ocuparán la posición del paciente.
Ayudar a mejorar la sanidad española
Somos de los que pensamos que la Sanidad Española es una de las mejores y más competitivas, pero también pensamos que el área de mejora es grande y que debemos ir en esa dirección, conjuntando nuestros esfuerzos para que, entre todos, podamos seguir avanzando.


