En un importante avance hacia la igualdad de derechos en el ámbito de la fertilidad, el Congreso de los Diputados de España ha dado el primer paso para eliminar una discriminación en la legislación actual. La propuesta plantea equiparar la regulación sobre la crioconservación de óvulos a la del semen, permitiendo que las mujeres tengan el derecho de decidir cuándo destruir sus óvulos congelados, igual que pueden hacer los hombres con sus gametos.
Desde Dona i Nen Fertility, centro especializado en reproducción asistida, se ha manifestado apoyo a esta iniciativa. La clínica considera que este paso es fundamental para garantizar la autonomía y los derechos de las mujeres, especialmente en un contexto donde las tecnologías de fertilidad han avanzado considerablemente. La criopreservación de óvulos es una opción cada vez más realizada por mujeres que desean retrasar la maternidad, pero la legislación actual obliga a mantener esos óvulos congelados durante toda la vida fértil de la mujer, incluso si ya no los desea o no planea utilizarlos.
La actual legislación, vigente desde 2006, permite a los hombres destruir el semen congelado en cualquier momento, sin ninguna tutela o limitación, mientras que las mujeres solo pueden destruir sus óvulos congelados bajo estrictas condiciones que incluyen el dictamen de, al menos, dos médicos especialistas independientes y ajenos al centro donde están criopreservados los óvulos, indicando su incapacidad para quedarse embarazadas. Esta disparidad ha sido ampliamente debatida en el Congreso, y la propuesta busca subsanar esta desigualdad.
La diputada socialista Margarita Martín, quien ha defendido la iniciativa, explicó que esta modificación es más que un simple ajuste técnico; es una decisión política clara para avanzar hacia una mayor autonomía de las mujeres. La diputada del PP, Elvira Velasco, también se ha mostrado favorable a la eliminación de las barreras para destruir los óvulos, argumentando que la legislación actual pone en entredicho la autonomía de las mujeres.
En Dona i Nen Fertility, se valora positivamente esta propuesta, ya que el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo y sobre sus opciones reproductivas es un principio fundamental. La clínica destaca la importancia de que las mujeres tengan control total sobre los óvulos que han decidido congelar, especialmente en una sociedad que avanza hacia un modelo más igualitario en términos de derechos reproductivos.
La propuesta cuenta con el respaldo de numerosas asociaciones científicas y expertos en fertilidad, quienes alertan sobre el coste de mantenimiento de los óvulos congelados en biobancos privados, así como la acumulación innecesaria de óvulos que no se utilizarán.
Con esta medida, España se alinea con las mejores prácticas internacionales, avanzando en la protección de los derechos reproductivos de las mujeres y brindando mayores opciones a aquellas que deciden congelar sus óvulos como parte de su planificación familiar.


