Cuando la piel protesta con todo no siempre significa que ha dado alergia. Muchas veces, simplemente, necesita bajar el ritmo, tal y como comunican desde Dermalogica, Byoode y Perricone MD
Hay días en los que la piel parece tener el síndrome de la oposición. A todo lo que se le pone se opone. Se aplica la crema de siempre y pica. Se le añade el sérum que antes se toleraba bien y escuece. Incluso el protector solar, ese paso intocable, empieza a sentirse raro. Y es prácticamente inevitable pensar en que la piel se ha vuelto sensible de repente, pero lo que muchas veces está ocurriendo es bastante más concreto: la barrera cutánea está saturada, alterada o pidiendo un respiro.
«Cuando todo empieza a picar, escocer o enrojecer, conviene entenderlo como una señal de que la piel no está gestionando bien lo que recibe. Puede pasar por una alergia, pero si es un cosmético que ya usábamos o no nos reacciona en otra parte del cuerpo, suele venir de otras alteraciones que están sensibilizando la piel. También puede suceder cuando se prueba cosméticos muy activos por primera vez», explica Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode, y añade: «Puede pasar con ácidos exfoliantes, con fórmulas muy concentradas o con rutinas en las que se han acumulado demasiados activos a la vez».
El periodo de adaptación: la piel no entiende de prisas
Cuando se introduce un cosmético con mucha carga de activos, sobre todo ácidos exfoliantes, fórmulas renovadoras o tratamientos muy concentrados, la piel necesita tiempo para reconocerlo, tolerarlo y aprovecharlo sin protestar. No se trata de usarlo una vez, notar picor y descartarlo para siempre, pero tampoco de insistir cada noche como si nada estuviera pasando. «Lo ideal es hacer un periodo de adaptación progresivo. Durante las dos primeras semanas, conviene aplicar el producto solo dos o tres veces por semana, siempre en noches alternas y acompañado de una rutina muy sencilla. Después, si la piel lo tolera bien, se puede pasar a un día sí y un día no. Y, cuando se lleva aproximadamente un mes y no hay picor, tirantez ni rojez persistente, se puede valorar el uso diario», expone Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode. «La propia piel te va a ir diciendo si vas bien o te estás pasando», añade.
Este calendario no es una norma rígida, sino una guía bastante sensata para evitar que la piel se sature. «Si en cualquiera de esas fases aparece escozor, descamación incómoda o sensación de piel ‘en carne viva’ lo mejor es volver un paso atrás: menos frecuencia, más hidratación y más ingredientes reparadores de barrera», recuerda Irene Serrano, directora dermocosmética de Dermalogica. El objetivo no es que la piel aguante por obligación, sino que pueda beneficiarse del activo sin entrar en modo defensa.
Watercress & Copper Lyric, de Byoode, es un suero de la firma Byoode con efecto luminador con poder cicatrizante, seborregulador y antiinflamatorio. En su fórmula están presentes el gluconato de cobre y la Niacinamida, además de minerales esenciales, y la Okra, que dejan la piel con un aspecto luminoso y saludable. 55 € en Byoode.com.
High Potency Face Finishing & Firming Toner, de Perricone MD, es un tónico con DMAE, uno de los activos cosméticos reafirmantes más populares por su efecto flash, pero, además, sus resultados no solo se perciben al momento, también van aumentando conforme lo vayamos aplicando. Con aroma a rosas, elimina suavemente las células muertas de la piel y limpia los poros de impurezas, grasa y suciedad a la vez que reduce la apariencia de poros dilatados. 48 € en Perriconemd.es.
La función barrera es la que decide si algo sienta bien
La barrera cutánea funciona como una especie de abrigo: mantiene dentro lo que la piel necesita y ayuda a defenderla de lo que la irrita. Cuando se debilita, casi todo se nota más. El agua escuece, las texturas ligeras parecen quedarse cortas y los activos que antes daban glow ahora dan guerra.
Por eso, «en esa fase en la que un cosmético pica conviene esperar y apostar por ingredientes que acondicionen: ceramidas, pantenol, niacinamida bien formulada, ácido hialurónico, escualano, alantoína, centella asiática o lípidos reparadores. No se trata de poner una capa pesada sin más, sino de ayudar a que la piel vuelva a sentirse cómoda», agrega Mireia Fernández, directora dermocosmética de Perricone MD.
Mushroom & Karite Story, de Byoode, es una crema rica que está enriquecida con adaptógenos como el hongo shiitake y la seta de ostra, que ayudan a la piel a lidiar con el estrés ambiental y a equilibrar sus defensas naturales. Su fórmula incluye ingredientes como lentejas, okra, teobroma de cacao y amaranto, que aportan vitaminas y una acción protectora, revitalizando la piel. Además, contiene humectantes y emolientes como glicerina, pantenol, manteca de karité, escualano, fosfolípidos, triglicéridos y ceramidas para mantener la piel hidratada y suave. 69 € en Byoode.com.
Pro-Collagen Banking Water Cream, de Dermalogica. Crema ligera de textura fresca pensada para hidratar, reforzar la barrera y ayudar a que la piel se vea más elástica y resistente. Su fórmula combina aminoácidos, carnosina, ácido poliglutámico y aceite de argán, ingredientes interesantes cuando la piel está más vulnerable: hidratan, ayudan a mejorar la función barrera y aportan apoyo frente al estrés oxidativo, uno de los factores que puede mantener esa inflamación silenciosa. 82 € en Tacha.es.
Total Moisture Daily Facial Cream de Medik8: disponible en formato recargable y de rápida absorción, esta crema se destaca por su péptido probiótico, que ayuda a mantener el equilibrio del microbioma de la piel. Utiliza la tecnología HEO para proporcionar hidratación, nutrición y sellado de la piel, evitando la pérdida de agua transepidérmica. Con ácido hialurónico de varios pesos moleculares, ceramidas y lípidos, esta crema ofrece una hidratación profunda y fortalece la barrera cutánea. 52 €, 50 ml ; 47 €, cápsula de recarga de 50 ml. Disponible en Purenichelab.com.
Cómo volver a los activos sin que la piel se enfade
«Cuando el picor desaparece, no hay que recuperar toda la rutina de golpe. Mejor reintroducir un solo activo cada vez y dejar varios días entre uno y otro. Si se usa un exfoliante, puede reservarse para una noche concreta. Si se usa un sérum potente, mejor aplicarlo en poca cantidad y alternarlo con noches de recuperación», resume Estefanía Nieto, directora dermocosmética de Medik8.


