La empresa señala que el cambio de estación es el momento ideal para identificar problemas de capilaridad y tratarlos sin obras invasivas
El final del verano marca el inicio de una etapa en la que las viviendas permanecen más tiempo cerradas y con menor ventilación, lo que facilita la aparición o visibilidad de problemas de humedad. Detectar estas incidencias antes de la llegada del invierno permite actuar sobre el origen del deterioro y evitar que el daño avance en la estructura de la vivienda.
Las señales habituales, como la aparición de manchas en la parte baja de las paredes, el desconchado de la pintura, la presencia de salitre blanquecino o el olor persistente a humedad, son indicadores que no deben ignorarse. Ante este escenario, empresas como Humix han desarrollado tecnologías específicas para el tratamiento de la humedad por capilaridad sin la necesidad de realizar obras invasivas.
La capilaridad es un fenómeno que se produce cuando el agua del terreno asciende a través de los materiales porosos de los muros. El error más común entre los propietarios es tratar únicamente la estética, mediante el raspado o pintado de la zona afectada, lo que enmascara el problema temporalmente sin frenar el flujo de agua en el interior del muro. Es fundamental distinguir el origen, ya que la capilaridad requiere un tratamiento diferente al de una condensación o una filtración.
La tecnología de Humix permite actuar sobre el fenómeno que provoca el ascenso del agua, facilitando que el muro inicie un proceso de secado progresivo. Este proceso no es inmediato, dado que depende de las características del muro y del volumen de humedad acumulada, pudiendo prolongarse durante varios meses.
La empresa cuenta actualmente con más de 27.000 equipos instalados para combatir este problema. Una vez que el sistema se encuentra en funcionamiento, Humix lleva a cabo un seguimiento mediante mediciones de control a los 45 y 90 días para monitorizar la evolución de los niveles de humedad en la vivienda.
Para asegurar la efectividad de la solución, la compañía ofrece una garantía de 30 años sobre el correcto funcionamiento del equipo. Además, se establece un periodo inicial de 90 días para verificar los resultados, con la posibilidad de devolución del importe conforme a las condiciones estipuladas por la empresa.
El inicio del otoño es, por tanto, un periodo clave para revisar plantas bajas, sótanos y áreas en contacto con el terreno. El primer paso recomendado por Humix es realizar un diagnóstico profesional que permita identificar la procedencia del agua y determinar si el sistema es adecuado para cada caso particular, permitiendo así proteger el inmueble antes de que las condiciones meteorológicas del invierno compliquen la situación.


